El discurso
El
señor Boyne siguió firme a sus ideales pese a discutir con gran
parte del parlamento inglƩs. Aquel discurso estaba mƔs allƔ de su
partido, pero a Ʃl eso no le importaba.
<<Nuestra
constitución, asà con la carta de derechos humanos, habla de la
fraternidad, la igualdad y la libertad por encima de sexo, color de
piel o ideologĆa; habla de posibilidades. Pero la posibilidad de
triunfar en la vida se ve reducida si naces en un paĆs
tercermundista, en un seno pobre o, sin ir mƔs lejos, si naces
mujer.
El
aƱo pasado en nuestro paĆs murieron nada mĆ”s y nada menos que
cincuenta y siete mujeres a causa de malos tratos, setenta y seis
fueron ingresadas y recibimos mƔs de doscientas llamadas. Y no, no
son cifras inventadas, por desgracia. Es mƔs, imaginad las mujeres
que no llamaron. Pero no lo veamos como casos aislados, el motivo por
el que estoy diciendo esto en pĆŗblico es porque esta maƱana he oĆdo
en la radio del coche que ayer se suicidó una mujer cansada de ser
golpeada diariamente. TenĆa miedo de vivir y eso es algo que no
puede seguir asĆ.
Propongo
un cambio. El que sea. MƔs facilidad para denunciar, mƔs recursos
disponibles, mÔs campañas, mejor educación... No quiero ver a mÔs
mujeres con miedo a vivir, soportando diariamente palizas y abusos
machistas a su persona.
Y
sĆ, sĆ© que Ć©ste no era el discurso que debĆa ofrecer mi partido y
que estarĆ©is pensando que a un hombre como yo no deberĆan afectarle
estas cosas, pero al llegar a casa van a estar mi esposa y mi hija
esperĆ”ndome y darĆa mi vida por asegurarme de que nunca sufren algo
asĆ. AquĆ hay muchas mujeres, y si no habrĆ” hombres casados, con
hermana, con hija o en su defecto: con madre. Porque sƩ que en
cualquier vida hay una mujer especial. AsĆ que me gustarĆa pediros,
de todo corazón, que entre todos hagamos que sus vidas también sean
especiales.
Muchas
gracias.>>
MƔs
tarde Mikel Boyne renunció pĆŗblicamente a su vida polĆtica y llego
a ser noticia durante semanas, pero luego todo el mundo le habĆa
olvidado. Bueno, todo el mundo no. Yo y otras mujeres que hemos
sobrevivido a abusos le recordaremos siempre por su valentĆa y su
apoyo, pocos hombres de polĆtica tienen valor para contar la verdad,
pero Ʃl no tuvo miedo, y ese valor permanecerƔ en nuestros
corazones.
