El discurso

10.1.14 0 Comentarios A+ a-

El señor Boyne siguió firme a sus ideales pese a discutir con gran parte del parlamento inglés. Aquel discurso estaba mÔs allÔ de su partido, pero a él eso no le importaba.

<<Nuestra constitución, así con la carta de derechos humanos, habla de la fraternidad, la igualdad y la libertad por encima de sexo, color de piel o ideología; habla de posibilidades. Pero la posibilidad de triunfar en la vida se ve reducida si naces en un país tercermundista, en un seno pobre o, sin ir mÔs lejos, si naces mujer.

El año pasado en nuestro país murieron nada mÔs y nada menos que cincuenta y siete mujeres a causa de malos tratos, setenta y seis fueron ingresadas y recibimos mÔs de doscientas llamadas. Y no, no son cifras inventadas, por desgracia. Es mÔs, imaginad las mujeres que no llamaron. Pero no lo veamos como casos aislados, el motivo por el que estoy diciendo esto en público es porque esta mañana he oído en la radio del coche que ayer se suicidó una mujer cansada de ser golpeada diariamente. Tenía miedo de vivir y eso es algo que no puede seguir así.

Propongo un cambio. El que sea. MÔs facilidad para denunciar, mÔs recursos disponibles, mÔs campañas, mejor educación... No quiero ver a mÔs mujeres con miedo a vivir, soportando diariamente palizas y abusos machistas a su persona.

Y sí, sé que éste no era el discurso que debía ofrecer mi partido y que estaréis pensando que a un hombre como yo no deberían afectarle estas cosas, pero al llegar a casa van a estar mi esposa y mi hija esperÔndome y daría mi vida por asegurarme de que nunca sufren algo así. Aquí hay muchas mujeres, y si no habrÔ hombres casados, con hermana, con hija o en su defecto: con madre. Porque sé que en cualquier vida hay una mujer especial. Así que me gustaría pediros, de todo corazón, que entre todos hagamos que sus vidas también sean especiales.

Muchas gracias.>>

MÔs tarde Mikel Boyne renunció públicamente a su vida política y llego a ser noticia durante semanas, pero luego todo el mundo le había olvidado. Bueno, todo el mundo no. Yo y otras mujeres que hemos sobrevivido a abusos le recordaremos siempre por su valentía y su apoyo, pocos hombres de política tienen valor para contar la verdad, pero él no tuvo miedo, y ese valor permanecerÔ en nuestros corazones.