Nada
Vuelvo, algo mƔs viejo y mƔs ateo,ciego como un perro que va en busca de nadie,
y en la noche pusilƔnime de este triste baile,
renazco como el fƩnix en mi muerte de papel.
Escribo, ya sin mucho que decir,
bañando el folio aquà en la sangre del alambre,
y el libre ruiseƱor que ahora muere de hambre
canta que si muere no serĆ” de envejecer.
Pobre placer del que busca alivio,
si lo halla entre el ayer y el desdƩn de la bebida,
humilde vida del que lo tiene todo, y dice vida,
sin saber vivir sin tener nada que perder.
¿Y los poetas que se embriagan?
¿Y las luces que se apagan?
¿Y todas esas palabras que no van a aparecer?
No quiero tener sentido,
no quiero ser arte, quiero ser,
quiero escribir, no corregir, coger un boli bic,
meterme tres mil gramos de morfina y dormir bien.
¿Y sabĆ©is quĆ©? Que todo me la suda,
no he venido aquĆ a ser arte, ni a ser nada,
vosotros tampoco, dice el ayer,
ya ni veo la pantalla y mi mente se colapsa.
Y rezo, no paro de rezar y rezo,
que vuelva, que escribir no sea una carga,
los versos sean mis armas y escribir una canción.
Quiero vocación y no castigo, y las palabras,
que entiendan que sin ellas no me entiendo,
y que hasta la mÔs puta tiene un triste corazón.
¿Y dónde queda la razón? ¿Dónde?
HabrĆ” muerto, como todos,
y llega la confesión, y el rezo, y dice:
"Dime, ¿de quĆ© te arrepientes?"
De nada, mi amor, de nada.
