Soneto VII - Oda al círculo
Infinito, eterno, eso es lo que eres,de caucho, de oro, de fuego, te vistes,
de amor, energía, de vida, me insistes,
en trescientos sesenta amaneceres.
Eres vejez de olmos y claveles,
desde el cosmos al átomo persistes,
en el agua y en la muerte tú existes,
entre dolor de cabeza y palaceres.
Tú conviertes la prisión en alianza.
Tú recuerdas a la vida la muerte.
Tú eres balón que entretiene a oprimidos.
Tú eres causa de guerra y venganza.
Tú a la parca entretienes con suerte.
Tú nos recuerdas que seguimos vivos.
