Programas basura
El progreso tecnológico forma parte de nuestra vida diaria. Lo que hace un par de aƱos era tecnologĆa punta hoy estĆ” obsoleto. Los tiempos cambian, y con ellos nos adaptamos a nuevos inventos que revolucionaron nuestras vidas. La gran mayorĆa de la población de Occidente considera Internet o la televisión parte de su vida. ¿Es realmente el progreso tecnológico sinónimo de progreso social?
Empecemos
con la televisión. HarÔ ya unas cuantas décadas se nos empezó a
vender una caja cuadrada en la cual se podĆan ver otras realidades
en tiempo real. Este invento fue considerado rƔpidamente un nuevo
medio de comunicación. Pero, si todo fuese tan prÔctico y positivo,
el televisor no se hubiese ganado la fama de ser "la caja
tonta". Una caja en la que se difunde, por canales privados,
información completamente manipulada que se aleja de cualquier
verdad. Misma caja en la que abunda programas de humor absurdo o de
realidades sociales varias que a nadie le importan. Me refiero a los
famosos "programas basura", que todo el mundo conoce ya que
todas las personas prefieren vivir otra vida que su triste historia.
Es mejor reĆr de mentira que llorar de verdad. Pero no nos
confundamos, este tipo de uso no es producto de la televisión ni
consecuencia del presente; si el pueblo no quisiera evadirse no
sabrĆamos quien es Lope de Vega.
Podemos
aƱadir la telefonĆa móvil a este artĆculo, la cual finge acercar
a los que estƔn lejos, aunque todos sepamos que acaba distanciado a
los que estƔn cerca. CuƔntas cenas, tardes, fiestas entre amigos en
las que sólo se oye el pitido del último mensaje. Hay registrados
casi un centenar de muertos por cruzar la calle mirando al telƩfono
y no al semƔforo, pero seguimos viendo progreso en nuestro pequeƱo
mundo autista.
Poco
podemos esperar de un mundo en el que el mismo progreso que permitió
al ser humano pisar la Luna asesinó a cien mil personas en
Hiroshima. Pero bueno, la realidad siempre ha sido triste, por eso
vemos Gran Hermano.
