Sed felices
La noche se vuelve larga, los dĆas cortos, nosotros solos a la ausencia de la playa, ya nada ralla, hoy quiero ser feliz, hoy quiero celebrar el dĆa y celebrarte a ti. Quiero mirarte a los ojos, decirte que te quiero, quiero mirar al mundo, quiero escalar al cielo, quiero amar y enamorarme, quiero ser alguien, vivir el momento, cada segundo, quiero cambiar el mundo...Hoy quiero ser feliz.
Yo busco el cambio, el respeto y no la gloria, no quiero ser mĆŗsica, quiero ser historia, quiero rebentar sobre un beat, causar euforia, quiero que esta mierda, sea satisfactoria, gritar victoria, a la paz, detesto la guerra, vivir en el cielo y al morir ir bajo tierra, no soy el que se encierra, el que se aferra a la vida, sonrĆele a la muerte y serĆ” mĆ”s divertida.
Que es muy corta, son tres dĆas, y uno se duerme, el que se pasa otro llorando no sabe lo que se pierde, el final sorprende, y nos vamos, como Allende, no depende, de excepción ni medicina, todo acaba y se consume, todo termina, al final de la partida, no hay vacunas, no hay fortuna, "que nada nos separe, que nada nos una", lo dijo Neruda, aprendiz de lo vivido, "es tan corto el amor y tan largo el olvido", lo sufrido se impone a lo bueno, todo es un sueƱo, demasiado bonito, el despertar casi un delito, me lo dijo un pajarito, una paloma: "Ten cuidado del amigo, el enemigo no traiciona", reflexiona, y abandona las penas, los problemas, aunque sĆ© que nunca aprende nadie en cabeza ajena, en la escena que resuena, que envenena, como el pasado: "sobretodo sed felices, que la vida es un regalo".
